La escuela Carbonera y la Comunidad
La Escuela Carbonera esta ubicada al Suroeste de Costa Rica en la Península
de Osa. El famoso Parque Nacional Corcovado esta en las cercanías.
Esta península siempre ha sido considerada como la región
más rural y menos desarrollada de Costa Rica; no existen servicios
eléctricos ni telefónicos, tampoco existe agua potable,
ni sistema de alcantarillado y se llega por un camino de tierra. La
región es muy montañosa. Como consecuencia de este difícil
terreno existe una falta de comunicación y por ende una falta
de sentido de comunidad. Sin embargo, después de la reunión
que se dio entre los vecinos en 1991, la idea de una escuela para esta
comunidad pasó de ser un sueño a ser una realidad. La
mayoría de los vecinos no se conocían entre ellos, y por
lo tanto no sabían que compartían la misma idea de que
tenían la necesidad de educar a sus hijos. Ahora, dos anos después,
ya existe una escuela y se comenzó a educar a los jóvenes
de la región.
El futuro de esta península, el bosque lluvioso tropical a nivel
del mar más extenso de Centro América, depende en gran
parte de las actividades de la gente que vive en los alrededores. Con
el acceso a la educación la gente de esta región puede
aprender estilos de vida diferentes y saber que un bosque viviente es
más valioso que uno talado. Desafortunadamente el destino de
la Península de Osa y su conservación es muy cuestionable.
Mientras que su conservación es el objetivo del gobierno, la
deforestación sigue siendo un serio problema porque el frecuentemente
el gobierno no puede hacer acatar todas las regulaciones. Adicionalmente,
las regulaciones que conciernen la explotación de los bosques
cambian constantemente. La mayoría del área de Carbonera
es bosque virgen con excepción a las fincas de los habitantes
del área. Esta gente cree que la única opción para
tener ingresos es cortando y limpiando el bosque para que esta tierra
sea utilizada para la agricultura y ganadería. Aprender nuevas
maneras de usar el bosque sin destruirlo requiere de educación.
La mayoría de las familias en el área de Carbonera viven
en fincas pequeñas, en palenques sencillos con pisos de tierra.
Muy pocos de estos tienen agua potable y ninguno tiene electricidad.
Muchos de estos agricultores primitivos subsisten de sus cosechas, principalmente
de frijoles y maíz. Estos campesinos siguen destruyendo el bosque
lluvioso con machetes y fuego. Adicionalmente, cuando la sus tierras
pierden su fertilidad, la solución es seguir cortando el bosque.
Para tener una fuente de ingreso, los hombres trabajan cortando el bosque
de las fincas grandes del área. Muy poca gente en el área
de Carbonera respeta y entiende la riqueza del bosque y las oportunidades
que su conservación brinda.
Parte
de la educación acerca de las cualidades únicas de la
Península de Osa vienen de la gente que visita esta área
ya que ellos concientizan a esta comunidad. La mayoría de los
miembros de esta comunidad son analfabetas y no tenían incentivos
para cambiar su estilo de vida. La educación ambiental ha comenzado
a un nivel básico. Los niños y la comunidad como un todo
se beneficiara de la educación formal y ambiental.
La existencia de la escuela es testimonio del reto al cambio y el coraje
que se necesita para hacer algo acerca del presente. El cambio, en todos
los niveles y en todas las culturas, requiere de mucho coraje.
Alguna de la gente local ha trabajado muy duro en la construcción
de la escuela. Otros no han cooperado del todo. Esta comunidad es igual
a cualquier otra del mundo-algunos trabajan empeñosamente para
alcanzar un sueno, otros solamente miran. Aquellos quienes han organizado
la junta directiva de la escuela, también han trabajado consiguiendo
fondos, materiales de construcción y hasta han ensuciado sus
manos en la construcción de esta, pues están interesados
en ver que su sueno de una escuela para la comunidad se torne realidad.
En
1992, después de casi un ano de esfuerzo, la Escuela Carbonera
abrió sus puertas a 22 niños quienes fueron todos transportados
por pickups. Durante este ano lluvioso los padres ayudaron bastante,
algunos transportaban sus niños en sus espaldad para cruzar los
ríos, otros consiguieron donaciones. Estas donaciones ayudaron
a conseguir medios de transporte para todos los niños. La continua
recolección de donaciones durante el año de 1992 trajo
dinero para comprar más materiales de construcción y consiguió
gente de varias organizaciones, como lo fueron Global Volunteers y los
US National Guards, para ayudar en su continua construcción.
Ya
para el 1ero de Marzo de 1993, después del trabajo diligente
de mucha gente, la escuela empezó a funcionar mas formalmente.
El gobierno le dio una maestra a la comunidad. No obstante, pese al
éxito de este proyecto, existen aun algunos problemas. Por ejemplo,
se debe de encontrar un nuevo recurso de agua puesto que el pozo ya
no produce agua. La casa de la maestra, el edificio latrine, el comedor
y la cocina se encuentran todavía bajo construcción. La
gente de esta comunidad necesita seguir trabajando constantemente para
alcanzar su sueño.
En abril de 1993, cuatro familias mas inscribieron a sus hijos y la
asistencia de 26 estudiantes es casi de 100% diariamente. Los niños
están acostumbrados a trabajar duro; algunos de los niños
tienen cicatrices de machete por trabajar tantos años en el campo.
Las niñas limpian, cocinan y lavan ropa a mano desde temprana
edad. Aunque sus zapatitos de la escuela por lo general se encuentran
sucios por las largas caminatas para llegar a la escuela, ellos encuentran
la manera de asistir a clases. Algunos deben de caminar entre el bosque
por una hora para llegar a clases. Un niño de primer grado tiene
15 años y siete de los niños en primer y segundo grado
son mayores de 10 años de edad. Una familia ha vivido tan ruralmente
que sus hijos hablan casi un idioma propio, poco se reconoce que es
español. No obstante, todos quieren aprender y sus padres están
interesados en ver a sus niños educarse. Los niños se
sienten orgullosos de ser parte de la cultura costarricense y vestir
el tradicional uniforme de pantaloncitos / enaguas azules y camisa blanca.
El esfuerzo de esta comunidad está funcionando ya que la gente
no se desanima por nada. Continuamos buscando arena para producir concreto.
Continuamos buscando dinero para conseguir una maestra profesional,
una asistente, pizarras, tiza, un mapa, y un globo.
Los vecinos de Carbonera están empezando a ver los resultados
y un cambio en sus vidas. Han aprendido el significado de COOPERAR.
Ahora la comunidad entiende el concepto de que la educación es
la llave que abre puertas, trae oportunidades y ayuda a tener una forma
de vida más saludable.
Si le gustaría ayudar en la continua construcción de
la escuela de Carbonera, pueden hacer sus tax deductible contribuciones
a:
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ASOCIACION DE EDUCACION DE ESCUELA CARBONERA
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Fundación Costa Rica-Minnesota
2424 Territorial Road
St. Paul, Minnesota, 55114
Tel: (651) 645-410
Fax: (651) 645-4684
E-mail: lupita.barahona@2424group.com
Persona a contactar: Lupita Barahona
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Si se encuentra en Lapa Rios, puede hacer su cheque a nombre de ASOCIACION
DE EDUCACION DE ESCUELA CARBONERA y dejarlo en la caja general de propinas
que se encuentra en la recepción. 100% de sus contribuciones
van dirigidas para el fondo que ayuda a mantener y continuar construyendo
la escuela.
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